Carta Semanal 1120 para descargar en PDF
Carta Semanal 1120 en catalán

La nueva catástrofe ferroviaria que ha causado por lo menos 69 muertos no solo nos llena de indignación y de solidaridad con las víctimas, sino que obliga a explicar las causas: es la expresión más trágica de las consecuencias de una política de recortes de gastos en infraestructuras y servicios públicos, sumada a la liberalización (privatización) del tráfico ferroviario. No es una afirmación gratuita, los hechos están ahí. Desde 2010, todos los gobiernos -Zapatero, Rajoy, Sánchez han recortado la inversión en infraestructuras, que bajó un 60% respecto a los niveles de 2009 y, aunque ha aumentado desde 2017, sigue por debajo de los niveles de 2009 y no ha bastado para recuperar las consecuencias de tan drástico recorte. Al mismo tiempo se ha triplicado el gasto militar, según afirmaciones del propio presidente.
Para que sirva de comparación, en relación a Francia que tiene una red ferroviaria de alta velocidad comparable, allí el 34% del presupuesto ferroviario se utiliza para el mantenimiento de las redes viarias; en España ¡el 16%! Esto no es en menoscabo de posibles fallos humanos, pero precisamente la tecnología de seguridad está ahí para evitar esos fallos. El dolor producto de la tragedia no puede hacer obstáculo para exigir y buscar las responsabilidades políticas. Evidentemente, ello no significa caer en la utilización grosera de las derechas franquistas, que son aún más los adalides de la privatización y el desmantelamiento de los servicios públicos.
No es por casualidad, a este respecto, que estas fuerzas hayan empezado la campaña electoral planteando que el sistema público de pensiones es insostenible y, por tanto, que necesita una «dosis» de privatización.









